Quiero compartir un texto de Minerva, dama que se ha ganado mis respetos desde el primer minuto en el que me ha demostrado madurez, sensatez e inteligencia.
"Y llega ese momento, ese que deseas que nunca llegue pues solo te hace parecer mas tonta e ilusa...ese momento en el que plantas la mano encima de la mesa y con un grito mudo reivindicas que ya esta bien, que no te lo mereces y que se acabo ser la tonta del cuento.
Ahí y solo ahí te das cuenta de que se acabó defender lo indefendible, que como dirían los abuelos "Nadie da un duro por 5 pesetas" y que no hay mayor dolor que una decepción cercana.
Es entonces cuando lo sientes aunque sea imperceptible para el resto de tus sentidos, ese escozor es la cicatriz que deja algo que no esperábamos. Tranquilo, no intentes borrarlo, tómatelo como un aviso, pues cuando algo similar pueda ocurrir esa cicatriz te alertará."