Translate

viernes, 10 de noviembre de 2017

Pensamiento.

Recordamos el tiempo pasado como si eso fuera la base de nuestro futuro, sin darnos cuenta que lo único que ha forjado es nuestro presente. Somos aquello que hemos vivido, luchado, disfrutado, reído y llorado.

Ahora es nuestro momento. Ni ayer ni mañana. Hoy. Debemos seguir batallando por aquello que creemos mereces, que debemos tener. Si. Esa felicidad que nos pertenece de por sí, y nadie nos debería arrebatar.

¿Qué opinas? ¿Vas a seguir adelante o vas a seguir maldiciendo todo lo que has perdido? ¿No lo ves? Gracias a esas cosas que has perdido, actualmente eres lo que eres. La mejor persona que has podido conocer.

Un día, verás que nada es como has imaginado. Que todo es mejor de lo que esperabas, porque estás recogiendo toda la buena semilla que has ido plantando, abonando y cuidando.

Ese día llegará antes de lo esperado. Y ese día verás que todo lo que has hecho tiene su repercusión, su fruto.

Lo último que te diré será: "Golpea, como si fuera la última pelea. Besa como si fuera el último adiós. Abraza como si no existiera el mañana.".



jueves, 2 de noviembre de 2017

Querido yo.

Hola, quería decirte algo. Hoy no escribo por ti, escribo por mi. Porque mi cabeza está luchando por librarse de ti, y lo está consiguiendo. Quería que lo supieras, ya que realmente no pierdes mucho, pero en sí pierdes a alguien. Si. A alguien que te ha querido más de lo que nadie te ha querido, y respetado hasta el último momento.
¿Que has sido un error? Por supuesto. Y lo volvería a cometer si fuera al pasado. Pero eres un error que me ha pasado factura, claramente. Un error muy caro, ya que me ha costado mi inseguridad.

No te echo nada en cara, ya que nada de esto ha sido culpa tuya, sino mía por tratar de llevar a cuestas todo lo que conllevas. Mentiras, decepciones...
Pero solo quería que supieras que no estaré ya ahí. Que tus lágrimas de cocodrilo ya no las secaré ni haré cosquillas a tus miedos para volver a verte sonreír.










martes, 25 de abril de 2017

Nostalgia.

Resultado de imagen de persona llave almaTodo comienza con un suspiro. Con esa mirada que te pierde entre pestañeo y pestañeo. Cuando, al observarle, te muerdes el labio pensando que es el suyo. La muralla es dura, pero han empezado a quebrarla y eso nos acojona. Nos da miedo el hecho de que alguien pueda entrar a nuestro terreno. ¿La puerta la dejamos entreabierta? Estamos temiendo los demonios que hay en el exterior, sin darnos cuenta que los peores demonios somos nosotros. Nadie debe influir en el desarrollo de tus objetivos,porque tú eres quien los lleva a cabo, quien hace y deshace, piensa y actúa. No eres una marioneta. Tienes vida propia. Has de tener en cuenta la opinión de los demás, pero no debe interferir o influir decisivamente en tu propia realización.



jueves, 20 de abril de 2017

Serendipia.

Y volvió a pasar... la mente vuelve al pasado, sin pedir permiso, recurriendo a qué pudo ocurrir. Qué pudo ser y no fue. Todo comienza con una mirada a la distancia, con una sonrisa a la línea del amanecer. Unas palabras envenenadas de pasión y de lujuria. 

Hay una frase que dice: "Nunca te enamores de un poeta. Puede llevarte al lugar más alto del cielo y hundirte en el más oscuro infierno." y lleva toda la razón. Hay gente que sabe hablar y, con ello, nos hacen olvidar todo lo que vivimos por momentos. ¿Por qué ocurre? Bueno, creo que esa no es la pregunta. La pregunta sería... ¿Por qué? ¿Buscamos en las personas lo que no encontramos en nosotros? He ahí que podemos llegar a buscar la dependencia personal.

Creo que para poder encontrar que alguien nos quiera, el primer paso es querernos a nosotros. De poco sirve que alguien pueda querernos si no podemos corresponderle. Lo que más suele ocurrirnos, por culpa de ello, es que cuando nos dicen muchas cosas buenas no las creemos, en cambio, con una mala que nos digan, les creemos. Somos gilipollas. Si. Tu y yo. 

Creo que va siendo hora de que empezemos a despertar y darnos cuenta de que valemos mas de lo que nos llegan a hacer pensar.

martes, 31 de enero de 2017

Locura.

Puede que la locura fuera mía. Es algo que quiero negarme o, al menos, lo intento. Rozaba el cielo con la punta de los dedos por cada segundo que le miraba. No entiendo qué tenía esa sonrisa que llegaba a animar el día más oscuro. Lograba que todo pudiera verse de un color que no me esperaba, la verdad. Y eso me da miedo. 

Si. Me daba miedo que alguien pudiera levantarme del suelo y hacerme olvidarme de todo. ¿Por qué tú? Eras la cura y enfermedad en un sólo ser. Soñaba con despertar y que, lo primero que viera, fuera tu despertar. Ese despertar que, incluso el mismo sol, esperaba tras salir. La gente habla de las maravillas desconociendo quién eres.

Si no te digo nada es porque nunca te dejaría estar con alguien como yo, porque no mereces tan poco. Mereces mucho más de lo que yo pudiera darte. Pero hay algo que puedo ofrecerte: Luchar a tu lado. Luchar sin parar para que no toques el suelo con las rodillas. Porque caer no te lo mereces. Tú no.