Iba por la calle, andando, con la mirada perdida,
en ningún momento decidí echar la vista atrás.
Todo estaba decidido ya, ahora junto a mí caminaba
la persona a la que amaba, a la que quería de verdad.
Me cogió de la mano y me dijo: Adelante, abre la puerta.
Frente a mí había una enorme puerta de color negro,
parecía de hierro y muy pesada, pero solo bastaba
un ligero movimiento para poder abrirla y pasar al interior.
Dicen que allí dentro hay humanos en el suelo,
derrumbados, caídos, destrozados, que las manos
de aquellas personas estaban carbonizadas,
ensangrentadas y deshechas. Nadie podía curarles,
pero aún así yo quería entrar.
Por ella. Para pasar la eternidad junto a ella. Le conocí un día que llore
desconsoladamente. Había perdido al amigo de mi vida,
era la mejor persona que he conocido jamás,
él murió... Pero ella vino y me consoló, y aunque
no pudo hacerlo en cuerpo, lo hizo en algo mucho
mas grande
y me consoló el alma.
Y ahora me reúno contigo... Siempre había creado un muro de hielo
entre los dos
, lo sabes. Pero ahora no puedo evitar
amarte. No puedo evitar pensar en ti, por eso
el frío y duro cristal roza mi dulce piel, y el frío
se convertirá en calor.
Porque por fin seré una parte de ti, Porque por fin me convertirás en el Rey
de tu castillo... de tu reino. Ése reino que tanta
gente teme
y yo decidí cruzar... ¿Por amor? No.
Es más que simple amor, Es más que un simple
te quiero... Pues hoy, mi vida entrego por ti, ya veo
las gotas de sangre caer y no me arrepiento de
haberlo hecho, por ti lo haría mil veces. Por fin se
abrió la puerta, y
ahí estas tú esperándome con
los brazos abiertos, para convertirme en tu reina.
Es cierto, sufriré, será peor que el peor de los castigos,
pues el sufrimiento y la tortura eterna es peor que
cualquier otra cosa, pero no me importa... aguantaré.
Lo aguantaré todo, pues te amo, Pues he vivido una vida,
una vida llena de espera y ahora que te tengo tan cerca
no me lo creo. No soy capaz de creerlo, creer que estás
aquí a mi lado, que siento tú aliento, marchito y que
me ofreces tus manos, esas manos manchadas de dolor
y sufrimiento.
Pero ¿sabes? Te amo tanto que es
igual todo el daño que hayas y vayas a causar,
Me da igual el daño que incluso yo voy a sufrir,
pues por ti... mi alma entregue y entregaría otra vez
.
Me encanta. Gracias.
ResponderEliminarChuulisimo :).Lucía
ResponderEliminarGracias. :)
ResponderEliminar¡Es todo tan romántico que me entran ganas de llenar un calcetín con pilas viejas y liarme a golpes! Jajajaja Está muy bien, aunque a veces el amor quema hasta doler ;)
ResponderEliminar